El caso Gowex

El último fraude financiero que remece al mercado español es una historia que ya conocemos. La empresa Gowex, compañía que se dedica a proveer servicios de internet gratuito en Europa y en EEUU, y que transaba en el Mercado Alternativo Bursátil (bolsa de pymes), estuvo maquillando por más de 4 años sus estados financieros. Un fraude que engañó a miles de inversionistas hasta que se que se toparon con una consultora de EEUU que en un informe público de hace una semana comenzaba con tres conclusiones demoledoras: el 90% de sus ventas son falsas; las acciones de Gowex tienen valor cero; y su transacción en Bolsa será suspendida. Solo unos pocos días después se demostraba que todas las predicciones de la consultora eran ciertas, desatando de paso una sospecha generalizada sobre la veracidad de la información financiera que entregan el resto de las empresas españolas transadas en Bolsa.

La pregunta no se ha hecho esperar en España: ¿Dónde estaba el directorio de Gowex para evitar todo este fraude?, ¿qué rol tuvieron los auditores?, ¿y qué pasó con los reguladores?
Respecto del directorio, sus directores han dicho que no estaban enterados que el presidente ejecutivo estaba manipulando los estados financieros. Asumiendo que puede ser cierto que ellos no actuaron dolosamente, resulta evidente que los directores sí tuvieron a la vista algunos indicios que les pudieron ayudar a ser más diligentes y a evitar el fraude. Por ejemplo, la compañía española anunciaba ejercicio tras ejercicio crecimientos de sus ingresos y rentabilidades de dos dígitos en un negocio como el del wifi gratis que es de conocido escaso margen, porque los principales clientes son públicos. Tampoco contaba con buenas prácticas de Gobierno Corporativo. Por ejemplo, la responsable de relaciones con inversionistas era a la vez la mujer del presidente ejecutivo.

Los auditores están también siendo cuestionados. Se les reclama que no hubieran tenido mayor profesionalidad y acuciosidad en su revisión, dejando pasar gruesas manipulaciones de las cuentas. Pero había además un dato curioso: quedó en evidencia que los gastos en auditoría de los últimos años era 20 veces más bajo que el promedio pagado por el resto de las empresas listadas en Bolsa. Toda una señal de la poca preocupación que la empresa le daba al rol de los auditores externos.

Finalmente están los reguladores. Se vuelve a discutir si la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) es genuinamente capaz de detectar la ocurrencia de fraudes que arruinarán a muchos inversores. Inquietud muy válida. La verdad es que gran parte de la regulación de valores en los países OCDE tiene a ser más reactiva, asociada a reprimir conductas indebidas, antes que una regulación preventiva. 
Lo que queda de este caso es que, como siempre ocurre en este tipo de fraudes, el daño no se circunscribe a los accionistas, acreedores y empleados de Gowex sino que termina también afectando la credibilidad del Mercado Alternativo Bursátil (MAB), un lugar de cotización pensado para buscar alternativas financieras a las pequeñas y medianas empresas españolas, huérfanaS de financiación bancaria, que queda totalmente desprestigiado como alternativa de inversión.

Anuncios
Entrada anterior
Entrada siguiente
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: